La Paz rueda por el camino de la muerte

La ciudad de La Paz huele a té, a pan recién hecho, a humitas y patatas que se fríen con algún trozo de carne en los puestos callejeros del centro. La que es la capital administrativa de Bolivia es el punto de encuentro de los viajeros que aterrizan en el país, un destino barato lleno de actividades por hacer. Paisajes que van desde el desierto hasta la selva amazónica. El altiplano y el lago Titicaca, las minas de Potosí. De todas ellas, quizás hay una a la que sólo se atreven los más aventureros y los que conversan con la muerte.

El camino de los Yungas, que une La Paz con Coroico, fue declarada la carretera más peligrosa del mundo. Actualmente cuando existe una vía alternativa para el tránsito, la ruta se ha convertido en el paraíso de los ciclistas de montaña y aficionados que buscan una dosis extra de adrenalina. Con un descenso de 3500 metros y con una carretera que da mucho miedo, la precisión es la mejor arma para no acabar en el precipicio. Una actividad muy recomendable y que tuve la experiencia de vivir el pasado mes de agosto.

Hoy, casi un año después, me estreno en la sección de Viajes de La Vanguardia con un artículo que recoge cómo es ir a dos ruedas por el camino de muerte: La Paz y su camino de la muerte 

Sobreviví al Camino de la Muerte

Sobreviví al Camino de la Muerte

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: